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Los últimos meses nos vienen dejando muchos aprendizajes para el liderazgo. Aprendizajes de los aciertos, pero también de los desaciertos que generaron altos costos económicos y sociales.

Liderar en la incertidumbre y en contextos adversos pone de relieve la necesidad de desarrollar capacidades de resiliencia, empatía, compromiso por el bien común así como inteligencia emocional, coherencia y honestidad intelectual.

Se hace indispensable liderar con sentido de comunidad, con una misión común, con valores compartidos, abiertos a nuevas ideas, nuevas relaciones sociales y nuevas maneras de hacer. Necesitamos enfocarnos hacia la reflexión, la mejora continua y la innovación que rompan los paradigmas del camino recorrido en las organizaciones y en la sociedad.

El aprendizaje en este contexto de disrupción constante ofrece al líder la oportunidad de reflexionar y analizar lo actuado, por un lado, para innovar en su organización, y por el otro, para aportar a la sociedad en la construcción de una ciudadanía crítica y responsable.

Necesitamos un estilo de liderazgo que promueva la cultura del aprendizaje y de la innovación en las organizaciones. Peter Senge, director de la cátedra “Society for Organizational Learning” del MIT, impulsa el modelo de organizaciones que construyen conocimiento en base a la reflexión de las experiencias vividas y al aporte de las evidencias científicas.

 

Tres acciones podrían ayudarnos a empezar o a fortalecer el liderazgo del aprendizaje:

  1. Trabajo colaborativo con visión sistémica, holística, que impulse el aprendizaje para la innovación desde la comprensión de la complejidad de los problemas o retos con el aporte de todos los miembros de la organización.

 

  1. Uso de datos cuantitativos y cualitativos para la toma de decisiones. Necesitamos cultura científica para desplazar creencias y costumbres. (“En Perú solo 10% de empresas realizan actividades de innovación junto con universidades vs 35% en los países líderes de la región” BID 2016*)
  1. Interacción entre pares en todos los estamentos de la organización, con diferentes actores públicos y privados a escala local, nacional e internacional. Hoy la virtualidad nos ofrece un abanico de posibilidades. ¡Miremos más allá!

 

El 28 de julio se aprobó el Proyecto Educativo Nacional (PEN) al 2036 y se invitó a todos los peruanos a participar en el reto de la ciudadanía plena, con el entendimiento de que el aprendizaje de las personas se da a lo largo de toda la vida y no es exclusivo de la institución educativa.

A meses del bicentenario cada líder, desde su propio espacio, tiene la oportunidad de responder al llamado del PEN, fortalecer su organización desde el aprendizaje y ser actor en la construcción de un liderazgo reflexivo, democrático, con compromiso social que aporte a la ciudadanía plena de todos los peruanos.

 

Olinda VilchezEducadora. Especialista en gestión educativa y comunidades de aprendizaje profesional.

Asociada de WomenCeo Perú.  

 

* Kantis, H., Federico, J., & Magendzo, A. (2016). Condiciones sistémicas e institucionalidad para el emprendimiento y la innovación: Hacia una agenda de integración de los ecosistemas en los países de la Alianza del Pacífico. Banco Interamericano de Desarrollo. Washington DC (USA).