En el presente artículo, la autora comparte su perspectiva acerca de cómo la generación de confianza para establecer relaciones sostenibles con stakeholders clave contribuye a la anticipación de riesgos reputacionales empresariales.
Tomando en cuenta el contexto cambiante y altamente regulado, sobre todo en empresas que conforman el mercado de capitales, la gestión de riesgos va más allá del cumplimiento normativo. Hoy se debe promover la construcción de confianza y relaciones sostenibles con los stakeholders clave. La anticipación de riesgos reputacionales, en base a un análisis estratégico de los actores sociales, permite a las empresas no solo proteger su imagen, sino también fortalecer su competitividad a largo plazo.
Durante mi carrera profesional, he observado que a veces tomamos en cuenta el core del negocio con una mirada más de resultados. Sin embargo, un enfoque transformador exige ir más allá del cumplimiento y los indicadores financieros. Incluir el componente relacional, basado en el entendimiento genuino de los intereses de los grupos de interés, se convierte en un imperativo.
Las empresas que integran la gestión de riesgo con una narrativa coherente de sostenibilidad son aquellas que logran mantener su licencia social para operar en contextos cada vez más complejos. Esta narrativa debe construirse con coherencia y propósito, y no solo como una estrategia comunicacional, sino como parte del ADN de la organización.
Anticiparse para ser sostenible
Las crisis reputacionales pueden impactar sobre el valor de una empresa. Según el estudio de Weber Shandwick (2021), el 63% del valor de mercado de una compañía está vinculado a su reputación (1). Por ello, es vital anticiparse a potenciales riesgos mediante el análisis de mapa de actores y la implementación de estrategias de relacionamiento proactivo.
Los stakeholders -i.e., inversionistas, clientes o consumidores y reguladores hasta comunidades, ONG y otras- son cada vez más exigentes respecto a la transparencia, la sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa (Freeman, 1984) (2). La construcción de relaciones de confianza con estos grupos mitiga riesgos e impulsa la legitimidad de la empresa.
A continuación, planteo una lista de estrategias que se han validado para una gestión efectiva de stakeholders:
- Mapeo y segmentación de actores. Identificar a los stakeholders más relevantes y comprender sus intereses permite diseñar estrategias más alineadas con sus expectativas.
- Diálogo y comunicación transparente. Construir confianza requiere de una cercana y genuina interacción. Hoy se valora la generación de espacios presenciales. Un estudio de Edelman Trust Barometer (2023) indica que el 70% de inversionistas prioriza empresas con políticas claras de comunicación y gobernanza (3). Contar con un proceso de divulgación responsable y oportuna de información evita especulaciones y crisis de credibilidad.
- Incorporación de criterios ASG. El mercado de capitales valora cada vez más a las empresas que adoptan criterios ASG. Según MSCI (2022), aquellas compañías con altos puntajes ASG presentan menor volatilidad y mayor resiliencia ante crisis económicas (4).
- Alianzas estratégicas con la sociedad civil. Colaborar con instituciones gubernamentales, asociaciones, ONG y comunidades locales refuerza la percepción positiva de la empresa y contribuye a la estabilidad operativa.
- Impulsar modelos de análisis de datos. Se necesitan modelos para el adecuado seguimiento de procesos y predicción de condiciones relevantes externas e internas, lo que podría abrir un camino para la gestión de riesgos reputacionales.
A modo de conclusión
La gestión de riesgos en el mercado de capitales no debe limitarse a reacciones ante crisis, sino debe anticiparse a ellas, concentrándose en la construcción de relaciones de confianza con enfoque en la prevención y la estrategia. Las empresas que comprenden la importancia de una relación sólida con sus stakeholders reducen riesgos y generan un valor sostenible en el tiempo.
Este enfoque demanda liderazgo, visión a largo plazo y capacidad de integrar diferentes disciplinas dentro de la organización. Promover culturas organizacionales con compromiso desde la alta dirección es lo que convierte la gestión de riesgos en una ventaja competitiva sostenible.
(1) Weber Shandwick. (2021). The State of Corporate Reputation in 2021.
(2) Freeman, R.E. (1984). Strategic Management: A Stakeholders Approach.
(3) Edelman Trust Barometer. (2023). Global Report.
(4) MSCI. (2022). ESG Trends to Watch.
Ysabel Jara
Asociada de WomenCEO Perú.
Miembro de la Plataforma de Directores Perú.
Alumna del Women Board Member Program (1era Edición).