Re-skilling como oportunidad ante el cambio económico y la disrupción digital: reflexiones en la coyuntura del COVID-19

Leía el otro día en internet que Coursera[1], plataforma de educación on-line, experimentó un incremento de 80 millones de alumnos matriculados como consecuencia de la crisis sanitaria global. A nivel local, Netzun hizo visible su cartera de cursos técnicos y de habilidades blandas y plataformas como Universidad Scotiabank For All – #UsForAll – de Scotiabank abrió sus contenidos curados para beneficiar a la comunidad y brindar herramientas útiles para la coyuntura. ¿Qué tienen en particular estas plataformas, además de un propósito colaborativo con la sociedad? Pues, que nos permiten el Re-skilling a gran escala y a bajo costo o costo cero.

Antes de definir este término me refiero a sus antecedentes. En el artículo “La Tercera Revolución Industrial: Potenciales impactos de la Tecnología”, escrito en el 2015 por Nouriel Roubini[2], se anticipó que tecnología (automatización y robótica) y los cambios en la economía (educación virtual, el e-government y transporte sin choferes), podrían generar menor demanda de fuerza laboral[3].  Por ello, el autor pronosticó la necesidad de contar con políticas que generen crecimiento de puestos de trabajo y ensayó que el componente “educación” debería ser la manera como se incorpore a los ciudadanos menos favorecidos a los beneficios de la tecnología. La palabra técnica que utilizó para definir esta “educación” fue Re- skilling. Pero ¿Qué es el Re-skilling?

Re-skilling es la necesidad que tienen los trabajadores de involucrarse en aprendizajes permanentes durante su vida para mantenerse empleables y asimismo alcanzar carreras profesionales que los ayude a maximizar oportunidades de empleo debido a que los tipos de habilidades requeridas en el mercado laboral están cambiando muy rápidamente[4]. Es así que el Foro Económico Mundial (2018) abordó este problema determinando en base a análisis de datos y proyecciones del US Bureau of Labor Statistics, qué tipos de trabajos tenderán a desaparecer, y cuáles pueden tener una transición óptima a otros puestos similares que no tiendan a desparecer en el largo plazo (2026) y cuyo nivel remunerativo se mantenga en base al estándar de vida actual. Al respecto, se indicó que los trabajos que crecerían poco o decrecerían dramáticamente, serían los puestos de oficina y administrativos y los de producción (manufactura) aquellos que presentarán mayor disrupción y tenderán a decrecer. Por ejemplo, pensemos como empresas como Boeing, Hersheys o Nike[5] están usando la impresión 3D para lograr una producción  lean, que permite a la tecnología prever hacer prototipos eficientes mediante el uso exacto de materia prima antes de fabricar un producto.

Más allá de disertar sobre cómo la tecnología impactará el mercado laboral peruano y por qué es importante que cada uno adopte el Re-skilling, debemos reconocer algunos puntos importantes del contexto. Primero, reconocer que la adopción de capacidades digitales nos permitirá ser más competitivos y avanzar a la recuperación y al progreso económico y social.  Por eso es importante ejecutar el Plan de Competitividad y Productividad Laboral 2019-2030, el cual señala que la innovación es un objetivo de desarrollo para lograr el crecimiento económico. De hecho, 49% de sus indicadores tienen que con transformación digital. Más aun la Agenda Digital al Bicentenario al 2021[6] expone que aún tenemos una brecha tecnológica importante a nivel de acceso a internet y habilidades de adopción digital. De acuerdo con el Global Skills Index 2020[7], Perú junto a México, Venezuela, Pakistán y Nigeria, se encuentran entre los países a final de tabla en lo referido a habilidades esenciales en negocios, tecnología y ciencia de datos. En esta misma línea, según lo grafica la Agenda Digital al Bicentenario 2021, la adopción digital del Perú está en el orden de 0.55 (mayor digitalización sería 1); y el Índice de Competitividad en poco más de 60 (valores más altos significan mayor competitividad). Haciendo una comparación con el resto de países considerados, estamos a mitad de tabla, superando a Nigeria y Bolivia, pero por debajo de Colombia, Chile, Canadá y Japón. Ello sugiere que hay correlación entre las capacidades digitales y la competitividad. Por esto, aún hay espacio de mejora. Es así que resulta clave para el progreso económico, la inclusión de más peruanos al mundo digital, potenciando sus habilidades técnicas y digitales según lo señalado.

Segundo, el enfoque del Re-skilling no se agota en el tema de innovación e inclusión digital;  es necesario prepararnos para los cambios en la economía, hábitos de consumo y el mercado laboral, éste último está migrando a sistemas de relaciones más flexibles, independientes, no permanentes y el autoempleo.

Mauro Guillén resalta que el 55% de la riqueza mundial será ostentada por mujeres en el 2030[8]. Por otro lado, la reducción en la tasa de fertilidad derivado del nuevo rol de la mujer en la economía, la mayor expectativa de vida y el avance de la tecnología que nos permite estar en mejor condición física y tener adultos mayores más saludables y con menos barreras físiológicas, están confluyendo a que los hábitos de consumo cambien en el 2030. ¿Por qué? Bueno, parte se explicaría por el hecho que 1.4 billones de personas en el mundo estarán en sus 60´s, siendo que Guillén estima que el poder adquisitivo de los “cabeza blanca” será de 30 trillones de dólares. Además, menciona el impacto de la gig economy que – al 2019 – ya capturaba 40 millones de personas en Estados Unidos; y que en el 2030 muchas más personas estarán comprendidas en esta categoría.  Los trabajadores de la gig economy han sido visualizados con alguna preocupación por algunos estados en Estados Unidos como California por ser personas que no cuentan con derechos laborales tradicionales; ello a cambio de un horario flexible y trabajo independiente, por horas o por encargos, siendo su ámbito natural de trabajo aquel promovido por el uso de economía de colaboración con grandes redes de usuarios en plataformas tecnológicas. Aquí tenemos a los trabajadores independientes en las app, Rappi, Glovo, Uber o menos conocidos en Perú, Lyft, TaskRabbit, etc. Esta última es una plataforma de servicios técnicos varios a demanda; al igual que localmente tenemos el ejemplo de Freelancer más enfocada en temas de publicidad y marketing, desarrollo de experiencia de usuario y de software o Click App de reciente creación. Tenemos que conocer muy bien esta tendencia del mercado de trabajo porque las mujeres emprendedoras y profesionales podemos encontrar en él una forma servirnos de la tecnología en el futuro cercano.

Enfrentemos estos retos con optimismo, Por un lado, considero que, justamente, el momento actual es preciso para reflexionar juntos sobre los problemas que afectarán a toda la raza humana y proyectar su impacto en nuestro país. Queremos un Perú más inclusivo, que brinde más oportunidades a emprendedores, independientes, mujeres, personas adultas mayores, siendo la brecha digital un paso previo para acomodarnos a este entorno que cambia en sólo meses. La coyuntura ha demostrado una vez más que los seres humanos somos vulnerables al entorno, no obstante, la tecnología puede ser usada para servir al hombre de manera eficiente y aspirar al progreso económico y social. Tomemos a la tecnología como una herramienta para mantenernos empleables (o volvernos en paralelo, auto- empleables); no obstante el desarrollo de la inteligencia artificial y la automatización. Por ello, necesitamos tomar decisiones hoy para cambiar el curso del destino en las décadas que siguen. El Re-skilling en una economía cambiante no es sólo recomendable sino es necesaria; aprovechemos la oportunidad de capitalizarnos en nuevas habilidades porque el tren de la humanidad movido por la disrupción tecnológica, está próximo a partir.

[1] ESTRADA, Villafuerte Paola. Artículo: “Coursera lanza índice global de habilidades esenciales”, en el cual se  cita al Banco Mundial:https://observatorio.tec.mx/edu-news/coursera-global-skills-index 2020#:~:text=La%20plataforma%20l%C3%ADder%20en%20educaci%C3%B3n,del%20campo%20laboral%20y%20estudiantil.

[2] ROUBINI, Nuriel. “The Third Industrial Revolution: Potential Impacts of Technology on Employment”, 2015.

http://reports.weforum.org/global-strategic-foresight/nouriel-roubini-new-york-university-the-third-industrial-revolution/

[3] Esto partiría de 3 asunciones sobre la tecnología: (i) que es intensiva en capital (beneficia a quien ya tiene capital y recursos), (ii) presenta sesgos de habilidad (favorece a quien cuenta con un alto grado de habilidades técnicas); y (iii) es generadora de ahorros de puestos de trabajo.

[4] WORLD ECONOMIC FORUM in Collaboration with Boston Consulting Group: “Towards Reskilling Revolution: A Future of Jobs for All”, 2018., pg 03, http://www3.weforum.org/docs/WEF_FOW_Reskilling_Revolution.pdf

[5] Ver: https://www.frax3d.com/5-empresas-que-utilizan-la-impresion-3d-en-su-produccion

[6] PCM. Agenda Digital al Bicentenario 2021. https://www.gob.pe/institucion/pcm/informes-publicaciones/606643-agenda-digital-al-bicentenario

[7] Op Cit. STRADA, Villafuerte Paola. Artículo: “Coursera lanza índice global de habilidades esenciales”.

[8] GUILLEN, Mauro. “2030: How Biggest Trends Will Collide and Reshape Everything”, St Martin´s Press (Agosto 2020).

 

Sheila La Serna ,Gerente Legal Principal.

Asociada de WomenCeo Perú.