Una oportunidad para crecer desde la adversidad: La Ejecución es la Clave

En épocas donde el horizonte es estable y atractivo, es fácil planificar y recibir los resultados esperados. Sin embargo, en algunos casos esto acaba siendo un arma de doble filo, la comodidad del auge muchas veces acaba quitándole protagonismo a la que yo considero ser la facultad más importante de cualquier organización, la ejecución. Esta carencia puede ser imperceptible muchas veces, pero en la adversidad las cosas cambian.

En épocas adversas como la que estamos viviendo hoy en día, los ingresos menguan y las complicaciones operativas aumentan; pero además, tienes que lidiar con tomar decisiones mirando un horizonte inestable y con demasiada incertidumbre. En estas situaciones, el downside de cualquier medida es difícil de controlar, por lo que destinar demasiados recursos y tiempo a planificar no funciona; la solución es la ejecución controlada.

Ejecutar no significa tomar acción sin planes, sino más bien utilizar un buen plan y en vez de refinarlo hasta el último detalle, utilizar la mayoría de tus recursos y tiempo para ejecutarlo de un modo controlado.

Siempre es bueno considerar que no importa qué tan bueno seas, o qué tan bueno sea el plan, siempre vas a chocar con cosas que no esperabas (esta pandemia es un perfecto ejemplo). La Ley de Murphy lo resume muy bien -si algo malo puede suceder, lo hará-, pero pensar de este modo no significa ser negativo, sino estar preparado. En el momento en que te saliste del plan solo queda una cosa por hacer, destrabar los obstáculos cuando aparecen, y es aquí donde entra el determinante principal de toda organización, su gente.

Tener gente con capacidad ejecutiva es clave para toda organización que apunta a competir a largo plazo en el mercado. ¿Pero qué implica tener gente ejecutiva? Significa que tu gente sea:

  • Proactiva. – quienes toman acción rápidamente ante nueva información e ideas, no tienen miedo de equivocarse y esperar validación.
  • Adaptable. – que reacciona rápido a cambios en su entorno, y son resilientes ante resultados adversos, reaccionan acorde al siempre cambiante mercado.
  • En constante aprendizaje. – quienes experimentan resultados y obstáculos, los asimilan, aprenden de ellos, y utilizan lo aprendido a su favor.

 

¿Pero cómo puede convertirse la ejecución controlada en oportunidad? Simple, en tiempos de adversidad normalmente se repiten historias, las empresas se asustan y buscan sobreplanificar; los inversionistas dan un paso atrás para observar; y los consumidores cambian sus gustos, marcas y necesidades. El truco es no permitir que el miedo se apodere de uno y basarse en lo simple: ¿Qué necesito?, ¿Cuáles son mis capacidades?, ¿Con quienes cuento para lograrlo?, actuar en base a esas preguntas, tomar decisiones rápidas y controlar el avance diariamente. Lo más probable es que haya errores en algún lado, pero al ejecutar controladamente se podrá corregir a tiempo; y lo que se gana es la recompensa más valiosa, el precisar tus fortalezas y debilidades, y el comprender las nuevas oportunidades y amenazas (al final el FODA siempre aparece). No hay mejor modo de entender e impactar el mercado que tomando acción directa y viendo cómo reacciona.

Autora: Marina Malca, Directora Certificada y Socia de Numa Consultoría

Asociada de WomenCeo Perú.