Día del trabajo en tiempos de pandemia

Nadie imaginaba que hoy 1 de mayo, en conmemoración de ese histórico día de 1886, estuviesen ausentes los eventos gubernamentales y empresariales de reconocimiento a los trabajadores por su dedicación y compromiso, así como las marchas sindicales de reivindicación de derechos laborales. Seguramente serán las redes sociales y medios de comunicación los principales canales de difusión de mensajes o estos queden graficados en pancartas que se exhiban desde las ventanas.

Me pregunto: ¿Cuánto hemos avanzado en las relaciones laborales? ¿Tenemos los líderes claridad sobre las inquietudes de nuestros trabajadores? Y como trabajadores, seguro conocemos a cabalidad nuestros derechos, pero ¿cuál es el nivel de cumplimiento de nuestros deberes?

A continuación algunos hechos y reflexiones al respecto:

 

  • Las Relaciones Laborales se gestionan en el marco legal establecido, así como en las políticas internas de cada empresa. Esta pandemia COVID-19 ha acelerado la aplicación de normas laborales existentes con impacto en las organizaciones y trabajadores, buscando preservar el empleo y la continuidad de las empresas, tarea muy difícil en muchos sectores e inviable en otros en tanto no se levante la emergencia sanitaria. Sin embargo, hay un gran trabajo pendiente de revisión de la Legislación Laboral peruana que permita entre otros, flexibilizar la rigidez laboral (12°país en el mundo) y actuar sobre la informalidad (70%). Nuevas leyes como la Igualdad Salarial y la Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual han generado cambios y reordenamiento de las políticas de Recursos Humanos, así como del comportamiento de líderes y trabajadores, lo que sin duda impacta en la cultura organizacional, principalmente en la igualdad de oportunidades y en el valor del respeto y no discriminación.
  • Los Líderes hoy más que nunca debemos priorizar el cuidado de nuestros Trabajadores y sus familias, mantenerlos seguros y sanos. Esta coyuntura exige mantener una comunicación clara, transparente y sobretodo oportuna, sean buenas o malas noticias. Ser consistentes entre lo dicho y hecho, lo más importante es no perder credibilidad ni confianza. Los canales de comunicación deben asegurar el acceso de todos los trabajadores para atender sus inquietudes, sugerencias y reclamos. También es una excelente oportunidad de conocerlos más en su ámbito personal y familiar, cómo se sienten, dónde quedaron sus sueños…llámalos. Debemos imaginar en equipo los escenarios posibles para afrontar esta crisis, identificar e incorporar las facilidades del Gobierno que puedan aplicarse siempre y cuando estén debidamente sustentadas y considerando que estamos ante una situación temporal. Ser muy conscientes que todo lo que hagamos dentro tendrá un impacto reputacional fuera.
  • Como Trabajadores, debemos preocuparnos por conocer el Reglamentos Interno de Trabajo, el Código de Ética y cualquier otra normativa o certificación obligatoria, que orientará nuestro comportamiento en el centro laboral. Son las reglas de juego y es nuestra responsabilidad “jugar limpio” en todos los frentes. Era frecuente premiar al trabajador con mejores resultados en números: ventas, productividad, eficiencia, etc., pero hoy ya muchas empresas incorporan el comportamiento de los trabajadores que se refleja en la vivencia de sus valores y los de la empresa. Hemos sido testigos de lo difícil que resulta para un Líder, desvincular a un excelente trabajador en números pero con comportamiento inadecuado y por cierto lo es, pero hay que tomar la decisión correcta, que además es un gran mensaje a la organización. Hoy que la pandemia COVID-19 puso a muchos frente al home office o sistema de teletrabajo de un día a otro, es enorme nuestra responsabilidad de gestionar esta nueva forma de trabajar de manera correcta, ser íntegros, generando la confianza de nuestros Líderes y sin perder nuestro balance personal-laboral, nada fácil, pero tampoco imposible.

Los puntos antes comentados están muy alineados al mundo corporativo, sin embargo tenemos el gran reto de llevar estas reflexiones a todas las empresas, del tamaño que sean, y orientar en sus planes de implementación y ejecución. Debemos aceptar que nada será como antes y lamentablemente las proyecciones de pérdida de empleo se darán. La Transformación Digital es relevante, así como la Transformación Cultural, pero es sobre todo la Transformación Personal con coraje, la que nos permitirá ver la luz al final del túnel.

Hoy la SOLIDARIDAD se debe convertir en el valor más importante para todos. Somos un país de personas maravillosas, luchadoras, creativas y sobretodo trabajadoras, con tradición y cultura. Será duro pero lo vamos a lograr!

El 1 de Mayo de 2021 evaluaremos nuestro actuar.

 

Rina Alarcón Cáceres.