Y después de la cuarentena, ¿qué?

Estamos en medio de una atroz pandemia que nos afecta tanto emocional como económicamente y sin distinción; que nos trae dolor debido a la pérdida de miles de vidas que se suman día a día a las frías estadísticas, y que nos recuerda permanentemente de los millones de personas a lo largo y ancho del planeta que viven una situación de tremendo estrés económico.

Nunca como ahora nos hemos sentido tan frágiles y en peligro de desaparecer como especie.  Lo que viene sucediendo responde a lo que hemos generado con nuestras ambiciones e irresponsabilidad, por el mal uso de los recursos naturales y la creciente contaminación.  Nuestra intromisión en la naturaleza, ocupando y destruyendo ambientes naturales, ha provocado que organismos tan pequeños como el coronavirus, salgan de esos espacios amenazando nuestra supervivencia.

¿Es que después del confinamiento, vamos a seguir haciendo las cosas como antes?  ¿Centrados en nosotros mismos, consumiendo de manera desmedida, generando desperdicios que se arrojan de cualquier manera en cualquier lugar? ¿Gastando agua y energía como si no costara, sin siquiera pensar que son millones de personas las que no pueden acceder a dichos servicios? ¿Desentendiéndonos de lo que sucede en otras partes de nuestro país cuando, por ejemplo, se queman miles de hectáreas de bosques y se pierde su flora y fauna asociada, contribuyendo además al cambio climático global y colocando en situación de riesgo por desastres naturales a miles de peruanos?  ¿Vamos a seguir mirando de costado cómo nuestro riquísimo patrimonio cultural y natural se pierde en nombre del “crecimiento económico”?  ¿Podemos seguir manteniendo las brechas económicas en nuestra población sin reconocer las extraordinarias oportunidades que tiene nuestro país megadiverso?

Estos días de cuarentena son una gran oportunidad para reflexionar sobre un necesario cambio de comportamiento que nos lleve a actuar con mayor responsabilidad frente a la naturaleza y el ambiente que nos rodea.  Este es el nuevo reto que todos debemos asumir para establecer un modelo político y económico más justo y equitativo que nos lleve al desarrollo sostenible.

Hoy nos emocionamos al ver a través de las redes, las aguas limpias del río Rímac y el cielo azul de nuestras ciudades, o las imágenes del litoral peruano en donde están apareciendo diversas especies de animales que hace tan solo un par de meses eran inimaginables, todo gracias al confinamiento.   ¿Es que nos estamos sensibilizando como nunca antes con relación a nuestro entorno social y natural?  No volvamos entonces al escenario habitual o business as usual.  Es un buen momento para nuevas inversiones y nuevos empleos, para mejorar el desarrollo urbano con provisión adecuada de agua y saneamiento teniendo como prioridad la salud pública y la del ambiente.  Conservemos nuestros recursos naturales que son la base de nuestra vida pensando en el hoy y el futuro.  Desarrollemos un pacto social con el compromiso de apostar por un modelo del desarrollo sostenible.

Este 22 de abril celebramos el Día de la Tierra.  Este año este día adquiere mayor relevancia ante los graves problemas que enfrentamos a nivel global y requiere de acciones inmediatas para revertir la preocupante tendencia que nos afecta a todos los que vivimos en ésta, nuestra única casa.

Todos tenemos derecho a un ambiente sano, pero depende gran parte de nosotros poderlo tener.

¡La Tierra nos ha hecho un llamado y debemos escucharla!

Patricia Fernández-Dávila M.
Socia Fundadora, Consejera y Líder Comisión de Desarrollo Sostenible
WOMEN CEO Perú